Miércoles 12 de noviembre, Cali - Colombia 1 p.m.
El teléfono suena, como siempre La secretaria contesta, pero esta vez me sorprendió lo que dijo a continuación.
Secretaria: Jorge, lo llaman de la cárcel.
Secretaria: Jorge, lo llaman de la cárcel.
Jorge: De la cárcel? A mi? Ojala sea del buen pastor (la cárcel de mujeres). Alo?
Valdoino: Si, buenas tardes, lo que pasa es que yo soy un prisionero de Villa Hermosa, y llamo para saber si ustedes nos pueden colaborar con su presencia en un evento cultural que organiza la cárcel para el 21 de noviembre.
Jorge: Claro, nosotros podemos llevar a un grupo cultural y a un conferencista.
Valdoino: Se lo agradezco mucho por favor hable con la doctora Luz, la trabajadorasocial, con ella coordinan su visita.
Jorge: Listo, entonces así quedamos, perdón cual es su nombre?
Valdoino: Mi nombre es Valdoino, Valdoino Asprilla.
Jorge: Bueno don valdoino, entonces nos vemos tras las rejas.
Un conferencista y un evento cultural... siiiii claro, como si fuera tan fácil. Bueno de todos modos ya mi palabra y la de Afroamérica estaban empeñadas, así que había que cumplir con lo prometido.
No fue sencillo Cuadrar la agenda de Rosalba Castillo (Coordinadora de Afroamérica Colombia), para que diera una charla el 21 en la mañana y los grupos de chirimía eran muy costosos, finalmente todo se pudo cuadrar y el 21 estuvimos allí.
Para ingresar al coliseo de la prisión donde se llevaría a cabo el evento nos tocó pasar por 4 filtros, en cada uno tardabamos de a15 minutos, por fin a las 10 de la mañana estabamos adentro, la comitiva de afroamérica estaba conformada por Fernando Murillo, Rosalba Castillo, Jorge Duque, Eduardo Sánchez y el grupo de Chirimía. Después de las palabras del director de la cárcel siguió el discurso de Rosalba Castillo, disponía de 10 minutos para hacerlo, pero ya saben como es ella, se emocionó y casi a los 20 minutos terminó. Su charla fue sobre los derechos Humanos, sobre la identidad y sobre la desigualdad. Fue grato ver como algunos de los internos la conocían y la saludaban con cariño y al final de su discurso el aplauso de los presentes fue generoso.
Después vino la presentación de los prisioneros, el show de la chirimía y una alegría desbordada en este escenario que durante tres horas le hizo olvidar a los reos de su estatus de hombres no libres.

No les vamos a decir que todo en la cárcel fue una belleza y que fue rico pasar de visita, nos limitaremos a mencionar que los prisioneros que participaron del acto cultural dieron todo de si para mostrar que su proceso de rehabilitación va por buen camino, y que la condición de reos no les quita el deseo de vivir y volver a ser personas de bien. Cosa difícil por las condiciones de hacinamiento en las que viven.
Durante el poco tiempo que estuvimos allí, nos dimos cuenta de los esfuerzos de la dirección de Villa Hermosa por garantizar la convivencia pacífica al interior de esta entidad carcelaría y hablamos de la posibilidad de realizar un trabajo dirigido a la protección de los derechos humanos de nuestros hermanos privados de la libertad.
Estas letras las escribo a la distancia, lejos de Villa Hermosa, donde dejamos nuevos amigos como don Valdoino Asprilla y una prisión llena de caras negras, que nos dicen en silencio que algo muy malo le esta pasando a nuestra gente acá afuera.
Jorge Leonardo Duque
Jorge: De la cárcel? A mi? Ojala sea del buen pastor (la cárcel de mujeres). Alo?
Valdoino: Si, buenas tardes, lo que pasa es que yo soy un prisionero de Villa Hermosa, y llamo para saber si ustedes nos pueden colaborar con su presencia en un evento cultural que organiza la cárcel para el 21 de noviembre.
Jorge: Claro, nosotros podemos llevar a un grupo cultural y a un conferencista.
Valdoino: Se lo agradezco mucho por favor hable con la doctora Luz, la trabajadorasocial, con ella coordinan su visita.
Jorge: Listo, entonces así quedamos, perdón cual es su nombre?
Valdoino: Mi nombre es Valdoino, Valdoino Asprilla.
Jorge: Bueno don valdoino, entonces nos vemos tras las rejas.
Un conferencista y un evento cultural... siiiii claro, como si fuera tan fácil. Bueno de todos modos ya mi palabra y la de Afroamérica estaban empeñadas, así que había que cumplir con lo prometido.
No fue sencillo Cuadrar la agenda de Rosalba Castillo (Coordinadora de Afroamérica Colombia), para que diera una charla el 21 en la mañana y los grupos de chirimía eran muy costosos, finalmente todo se pudo cuadrar y el 21 estuvimos allí.
Para ingresar al coliseo de la prisión donde se llevaría a cabo el evento nos tocó pasar por 4 filtros, en cada uno tardabamos de a15 minutos, por fin a las 10 de la mañana estabamos adentro, la comitiva de afroamérica estaba conformada por Fernando Murillo, Rosalba Castillo, Jorge Duque, Eduardo Sánchez y el grupo de Chirimía. Después de las palabras del director de la cárcel siguió el discurso de Rosalba Castillo, disponía de 10 minutos para hacerlo, pero ya saben como es ella, se emocionó y casi a los 20 minutos terminó. Su charla fue sobre los derechos Humanos, sobre la identidad y sobre la desigualdad. Fue grato ver como algunos de los internos la conocían y la saludaban con cariño y al final de su discurso el aplauso de los presentes fue generoso.
Después vino la presentación de los prisioneros, el show de la chirimía y una alegría desbordada en este escenario que durante tres horas le hizo olvidar a los reos de su estatus de hombres no libres.

No les vamos a decir que todo en la cárcel fue una belleza y que fue rico pasar de visita, nos limitaremos a mencionar que los prisioneros que participaron del acto cultural dieron todo de si para mostrar que su proceso de rehabilitación va por buen camino, y que la condición de reos no les quita el deseo de vivir y volver a ser personas de bien. Cosa difícil por las condiciones de hacinamiento en las que viven.
Durante el poco tiempo que estuvimos allí, nos dimos cuenta de los esfuerzos de la dirección de Villa Hermosa por garantizar la convivencia pacífica al interior de esta entidad carcelaría y hablamos de la posibilidad de realizar un trabajo dirigido a la protección de los derechos humanos de nuestros hermanos privados de la libertad.
Estas letras las escribo a la distancia, lejos de Villa Hermosa, donde dejamos nuevos amigos como don Valdoino Asprilla y una prisión llena de caras negras, que nos dicen en silencio que algo muy malo le esta pasando a nuestra gente acá afuera.
Jorge Leonardo Duque

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